El Ministro de Seguridad, Miguel Zárate, anunció el apartamiento de siete efectivos policiales en el marco de una investigación judicial por presuntos abusos durante un procedimiento en la localidad de Ulapes. Esta decisión se tomó tras denuncias de apremios ilegales y lesiones contra el personal policial. La medida busca garantizar la transparencia y el debido proceso mientras se esclarecen los hechos.
Los incidentes se originaron durante una investigación de un robo de documentación y dinero en efectivo, donde dos hombres de Mendoza fueron detenidos y denunciaron haber sufrido agresiones por parte de los uniformados. Zárate aclaró que aunque las detenciones se realizaron bajo el Código de Faltas, esto no exime a los efectivos de cumplir con los protocolos constitucionales.
Como parte de las acciones inmediatas, se apartaron de sus funciones a los jefes de la dependencia de Ulapes y se reubicaron a otros cinco efectivos. Un sumario administrativo se inició para determinar responsabilidades, y se enfatizó el compromiso del Estado con los derechos humanos, asegurando que no se tolerarán excesos en el accionar policial.
Los detenidos fueron sometidos a revisiones por médicos forenses, cuyos informes serán clave para corroborar las lesiones y entender mejor los acontecimientos durante la detención.