La reciente derrota de la Selección Argentina ante España en la final de la Copa del Mundo ha destapado un fenómeno de creciente odio hacia el equipo, particularmente hacia Lionel Messi. Este sentimiento, que se intensificó a lo largo del torneo, ha sido alimentado por celebridades, streamers y periodistas internacionales en las redes sociales, convirtiéndose en un campo de confrontación global.
Uno de los casos más notorios es el del streamer estadounidense IShowSpeed, un declarado admirador de Cristiano Ronaldo, quien celebró las derrotas argentinas y provocó reacciones del público, lo que incrementó su alcance y ganancias. La ex actriz porno Mia Khalifa también se sumó a esta dinámica, apostando un millón de dólares por la victoria de España y generando controversia con sus provocaciones en redes sociales.
La polémica escaló cuando Samuel L. Jackson compartió una publicación que calificaba a Argentina como "uno de los países más racistas del mundo", lo que llevó a miles de usuarios a cuestionar dicha afirmación y a recordar el contexto histórico del racismo sistémico en otras naciones. Este episodio ha generado un intenso debate y una fuerte reacción en la comunidad virtual.