La Comisión Nacional de Investigaciones Espaciales (CNIE) fue creada el 28 de enero de 1960 por el presidente Arturo Frondizi, bajo la Secretaría de Aeronáutica, en un contexto marcado por la carrera espacial. Esta iniciativa tuvo como primer director al ingeniero Teófilo Tabanera, reconocido como el "padre de la astronáutica argentina". Su objetivo inicial no era militar, sino el desarrollo de cohetes de investigación para estudiar la atmósfera, comenzando con el lanzamiento del Alfa Centauro el 2 de febrero de 1961.
Sin embargo, el interés militar en la cohetería surgió rápidamente. En 1979, en el marco de la crisis del Canal de Beagle, el brigadier Graffigna instó a la CNIE a desarrollar un cohete de uso militar. Este pedido fue recibido por el entonces presidente de la CNIE, el brigadier Sánchez Peña, y se enmarcó en un contexto de alta tensión entre Argentina y Chile. A pesar de las versiones encontradas sobre la naturaleza militar del Cóndor I, el exdirector de la CONAE, Conrado Varotto, afirmó que desde sus inicios el proyecto tenía un objetivo de defensa.
La CNIE funcionó hasta 1991, cuando fue reemplazada por la actual CONAE. La historia de este programa, que permaneció en secreto durante casi quince años, refleja las tensiones y desafíos de la época, además de las contradicciones que emergen en las narrativas sobre su desarrollo y finalidad.