La situación de las farmacias locales se vuelve crítica debido a los constantes retrasos en los pagos y la presión de grandes cadenas nacionales, según Jorge Bordón, directivo del Colegio de Farmacéuticos. Este contexto pone en riesgo la continuidad del servicio para miles de afiliados de la Obra Social de los Empleados Públicos (APOS).
Bordón destacó que, a pesar de la relación contractual con APOS, los pagos dependen del Ministerio de Hacienda, lo que genera demoras de hasta 60 días en el cobro de recetas. Esta situación es insostenible en el actual panorama económico, donde los precios de medicamentos están regulados y los márgenes de ganancia son limitados.
El Colegio ha presentado un reclamo estructurado a las autoridades provinciales, que incluye la agilización de los pagos y el alivio impositivo. Además, expresaron preocupación por el uso de bonos provinciales como medio de pago, lo que genera incertidumbre en la capacidad de compra de las farmacias.
Por último, Bordón alertó sobre el avance de cadenas nacionales que amenazan con desplazar a las farmacias de cercanía, lo que afectaría no solo a los propietarios, sino también a la salud pública. Los farmacéuticos esperan que el Gobierno provincial implemente medidas concretas para preservar el servicio y garantizar la atención adecuada a la población.