El Gasoducto Productivo Casa de Piedra–Chilecito, uno de los proyectos más ambiciosos de la historia de La Rioja, se encuentra estancado tras más de quince años de promesas y desembolsos. La obra, que tenía como objetivo llevar gas natural a Los Llanos y al Valle Antinaco-Los Colorados, beneficiaría a aproximadamente 100 mil habitantes, pero ha sido objeto de paralizaciones y sospechas desde su inicio.
La historia del gasoducto comenzó el 11 de noviembre de 2010, cuando el entonces gobernador Luis Beder Herrera firmó convenios con el ministro Julio De Vido para su construcción. A pesar de que la primera etapa, que uniría Casa de Piedra con Chamical y Patquía, fue licitada en diciembre de 2011, la única oferta presentada fue de Isolux Corsán por más de 279 millones de pesos.
A lo largo de los años, la Nación transfirió fondos a la provincia, alcanzando un total de aproximadamente 236,5 millones de pesos, pero la obra no logró avanzar como se había prometido. Según informes, solo se colocaron algunos kilómetros de cañería antes de que los trabajos fueran abandonados.