Este miércoles, cerca de cinco decenas de personas se reunieron en el centro de la ciudad para exigir la liberación de los detenidos en la causa por el crimen de Ilda Goyochea. La manifestación pacífica, que no registró incidentes, refleja el reclamo de los familiares y amigos de los imputados, quienes insisten en su inocencia y demandan un cambio en el rumbo de la investigación.
La movilización ocurre en un contexto de creciente atención sobre el caso, especialmente tras la renuncia de la jueza Cecilia Córdoba, que presentó un pedido de licencia formal. Su dimisión podría afectar el ritmo de la causa, generando incertidumbre sobre su continuación y el avance de la investigación. Se espera que la Cámara de Diputados de la Provincia discuta esta situación en su sesión del jueves.
El impacto emocional del crimen se siente intensamente en la comunidad, con familiares de los detenidos pidiendo su liberación debido a la falta de pruebas contundentes. Al mismo tiempo, la demanda de justicia por parte de allegados a la víctima se mantiene fuerte, reflejando una polarización de opiniones en la sociedad. Este escenario ha suscitado un amplio debate sobre la independencia judicial y la responsabilidad política en situaciones complejas.