La jueza de Instrucción saliente, Cecilia Córdoba, ofreció detalles sobre la investigación de la muerte de Ilda Goyochea en su primera intervención pública tras su renuncia. En medio de una crisis institucional, Córdoba aclaró que su decisión de dejar el cargo fue personal y no influenciada por presiones externas. Confirmó que el doctor Barría asumirá las causas que estaban bajo su responsabilidad.
Durante la reconstrucción del caso, Córdoba mencionó que la investigación se formalizó tras la alerta de la médica forense, quien determinó que la herida de Goyochea no correspondía a un accidente doméstico. Detalló que la herida era lineal y limpia, sin restos de vidrio, y subrayó que los imputados no presentaban marcas de defensa. En cuanto a las medidas de coerción, justificó las detenciones de los amigos de la víctima para asegurar la integridad de la investigación.
La exjueza también se refirió al análisis de los elementos tecnológicos secuestrados, como el teléfono celular de Goyochea, y a la interrupción de los registros fílmicos en su domicilio, lo que podría ser clave para avanzar en el esclarecimiento del caso.