La directora del Servicio Penitenciario Provincial, Analía Tello, comunicó que se realizó un operativo de la Policía Federal en el marco de una investigación de la Justicia Federal. Este operativo llevó a la detención de un agente, acusado de integrar un circuito de ingreso y distribución de elementos prohibidos dentro del penal.
El juez Daniel Piedrabuena ordenó el procedimiento, que incluyó requisas en pabellones donde se encuentran dos internos vinculados a la causa. En una primera inspección no se hallaron elementos sospechosos, pero en una segunda se secuestró un teléfono celular no autorizado perteneciente a un interno y el celular personal del agente detenido, quien tenía 12 años de antigüedad y era encargado de los controles de ingreso.
Además, se detuvo a un segundo funcionario penitenciario, imputado por la portación y presunta distribución de sustancias prohibidas en el penal. Ambos enfrentan penas de hasta cinco años de prisión. Tello también mencionó el estado de la obra de la nueva cárcel provincial, actualmente paralizada por falta de financiamiento, a pesar de que la provincia ya había adquirido terrenos y elevado el proyecto a la Nación.