Un equipo de investigadores de la Universidad Nacional de San Juan colabora con el Arzobispado de San Juan en un estudio que busca confirmar la existencia histórica de María Antonia Deolinda Correa, conocida como la Difunta Correa. Este trabajo, que implica el análisis de archivos eclesiásticos y documentos civiles, podría durar entre dos y tres años.
Recientemente, un dato revelado ha generado interés en La Rioja. El sacerdote José Juan García comentó que hay indicios de que Deolinda Correa podría haber nacido en Tama, cerca de Chamical, entre 1820 y 1830. Esta nueva información destaca la conexión histórica entre la figura de Deolinda y la región de Cuyo, que incluye a La Rioja y San Juan.
Tradicionalmente, se ha contado que su esposo, Clemente Bustos, fue reclutado por fuerzas que se dirigían a La Rioja, lo que llevó a Deolinda a seguir a las tropas en un viaje que terminó en Vallecito, donde se dice que murió de sed. Este relato se considera un milagro que ha fortalecido la identidad cultural de la región.
El estudio no solo busca evidencias sobre Deolinda, sino también sobre su hijo Baudilio Bustos Correa y posibles descendientes. Independientemente de los hallazgos, la figura de la Difunta Correa sigue siendo un símbolo religioso importante en Argentina, atrayendo a millones de promesantes al santuario de Vallecito cada año.