La presidenta del Consejo Profesional de Ingeniería, Agustina Romero Pereyra, abordó la situación de la infraestructura en La Rioja ante la amenaza de eventos sísmicos. La provincia se sitúa en una zona de riesgo sísmico moderado, aunque el Oeste riojano presenta un mayor grado de riesgo en comparación con el resto del territorio. Romero Pereyra destacó la importancia de realizar un relevamiento exhaustivo de las construcciones actuales para evaluar su estado, ya que muchas carecen de supervisión profesional adecuada.
La ingeniera subrayó que la falta de consulta a expertos en construcción puede poner en peligro la seguridad habitacional, especialmente en una región donde es esencial cumplir con la normativa sismorresistente. En cuanto al crecimiento urbanístico, afirmó que no sería viable la construcción de un edificio de 25 pisos en La Rioja debido a las características del suelo y la sismicidad local. Además, mencionó la vulnerabilidad de las edificaciones históricas de adobe, que requieren atención especial.
A pesar de estos retos, Romero Pereyra transmitió un mensaje de tranquilidad, señalando que “no detectamos zonas en las que no se pueda construir”, siempre que se respeten los códigos de edificación vigentes. Este enfoque preventivo es fundamental para garantizar la seguridad de las estructuras y sus habitantes.