Las cooperativas en La Rioja se encuentran en una situación crítica debido a la caída de la actividad económica y la pérdida del poder adquisitivo, lo que impacta directamente en la producción y la sostenibilidad de numerosos empleos. Fernando Gómez, de la Federación Riojana de Cooperativas Autogestionadas, señaló que es necesario implementar políticas públicas que fortalezcan la economía social, ya que existe una percepción errónea de que estas entidades reciben apoyo constante del Estado.
A pesar de ser parte del ámbito privado, las cooperativas se diferencian de las empresas tradicionales al organizarse en torno al trabajo de sus asociados. Este modelo prioriza el sostenimiento del empleo sobre la rentabilidad, lo que se ha vuelto más complicado en el contexto actual. Cooperativas emblemáticas como La Riojana y El Independiente ya han expresado las dificultades que enfrentan, al igual que otras en sectores como la construcción y la industria textil.
En la provincia, hay aproximadamente 80 cooperativas, de las cuales 37 han sido relevadas por la Mesa Cooperativa y FERCOA, agrupando a cerca de 850 trabajadores. Estas organizaciones jugaron un papel crucial durante la pandemia, manteniendo fuentes laborales y evitando el éxodo de personas por falta de oportunidades. Gómez definió el cooperativismo como una forma de sustentabilidad social, que busca preservar el trabajo y el arraigo territorial.