El historiador Roberto Rojo destacó que el conflicto limítrofe entre La Rioja y San Juan tiene raíces históricas profundas, vinculadas a decisiones tomadas durante la dictadura militar. Según Rojo, en ese contexto, La Rioja cedió el estratégico territorio de Ichigualasto a cambio del control del río Blanco, un acuerdo que ha sido fuertemente criticado desde su firma.
Rojo subrayó que los límites fueron establecidos bajo el gobierno de Carlos Onganía y que el reclamo actual de La Rioja es legítimo, aunque advirtió que la resolución del litigio podría ser un proceso prolongado, ya sea en el Congreso o en la Corte Suprema.
El historiador también indicó que el renovado interés por el conflicto se debe al potencial económico de la zona, donde se encuentra el proyecto minero Vicuña, que cuenta con inversiones estimadas en 18.000 millones de dólares. Rojo recordó que el reclamo no es nuevo, ya que en 2010 el entonces senador Carlos Menem había presentado un proyecto similar que no prosperó.