La reciente graduación de un interno del Servicio Penitenciario Provincial como psicopedagogo ha suscitado una fuerte controversia en la sociedad, particularmente entre las víctimas del condenado. Este hecho, presentado por la dirección del SPP como un logro, ha sido criticado por la abogada querellante Soledad Varas, quien lo calificó de "desinteligencia" y falta de empatía institucional.
El interno fue condenado en 2020 a 10 años de prisión por abuso sexual simple, agravado por su rol como educador de la víctima. Varas enfatizó que, a pesar del reconocimiento de la importancia de la educación en contextos de encierro para la reinserción social, la celebración de su graduación resulta inapropiada dada la naturaleza de su delito. "Estamos hablando de una persona que se recibe de psicopedagogo, una profesión que implica trabajar con menores", indicó.
La abogada también hizo un llamado al Colegio de Profesionales de Psicopedagogía para que revise los antecedentes penales del graduado y asegure que el ejercicio de esta profesión cumpla con los requisitos éticos y legales necesarios para proteger a los menores.