La situación en Irán se ha agudizado con detenciones masivas de manifestantes en varias ciudades, incluyendo Kermanshah. Este aumento en la represión coincide con el aniversario del levantamiento que resultó en la caída del Sha en 1977.
El ayatulá Ali Jamenei, líder supremo del país, se dirigió a los residentes de Qom el 9 de enero, prometiendo una respuesta contundente a los "elementos destructivos" que amenazan la estabilidad nacional. Su discurso fue parte de una serie de eventos conmemorativos que marcan la historia reciente del país.
La tensión en Irán se intensifica mientras continúan las protestas, y la comunidad internacional observa de cerca cómo el gobierno responde a las demandas de cambio en la sociedad iraní.