Pedro Alliana asumió como nuevo presidente de Paraguay en una ceremonia en el Congreso Nacional en Asunción, tras la destitución de Santiago Peña debido a la crisis de Ueno Bank. Su elección busca completar el período constitucional hasta 2028, en medio de un contexto de crisis financiera y política.
Conocido como "Mangui", Alliana es un destacado miembro de la Asociación Nacional Republicana (ANR) y del movimiento Honor Colorado. En su primer discurso, se comprometió a gobernar con humildad y a enfocarse en las necesidades de los sectores más vulnerables, resaltando la importancia de restablecer la confianza en las instituciones.
A medida que enfrenta desafíos económicos y políticos, el nuevo presidente tendrá que demostrar su capacidad de liderazgo en los próximos meses, lo cual será fundamental para su administración y el futuro del país. La comunidad está atenta a las decisiones que tome para abordar las problemáticas actuales y responder a las demandas de la ciudadanía.