Un acontecimiento único tuvo lugar en la alta montaña riojana, donde el padre Emanuel Varas celebró una ceremonia religiosa a 5.400 metros de altura. Este evento reunió a 36 expedicionarios en el Cráter Corona del Inca, marcando la primera misa en la historia realizada a esa altitud y estableciendo un récord mundial.
La expedición, considerada por sus participantes como «una expedición épica», desafió las condiciones climáticas extremas para llevar a cabo la ceremonia. El entorno, con su laguna de aguas azules y picos nevados, se convirtió en un altar natural. La experiencia fue descrita como profundamente emotiva, uniendo la fe con el esfuerzo físico de la montaña.
Este evento no solo resalta un logro espiritual, sino que posiciona a La Rioja como un destino emergente en el turismo de aventura. La logística necesaria para llevar a cabo la ceremonia pone de manifiesto el potencial de la región para atraer a visitantes interesados en desafíos de alta complejidad. La combinación de actividad religiosa y aventura al aire libre abre nuevas oportunidades para el desarrollo turístico local.
Los participantes expresaron su compromiso con la conservación y promoción de los espacios naturales tras la ceremonia, destacando la importancia de integrar cultura, religión y respeto por el entorno en futuras actividades turísticas.