Beatriz Martínez, referente del gremio docente, criticó la implementación del Incentivo a la Producción Educativa (IPE) en La Rioja, señalando que representa un retroceso en los derechos laborales en el contexto de un fuerte ajuste nacional. Desde la Asociación de Maestros y Profesores (AMP), expresaron su preocupación por lo que consideran una medida coercitiva que afecta la salud de los trabajadores.
Martínez afirmó que la provincia ha comenzado a implementar un sistema que considera un presentismo encubierto, obligando a los docentes a asistir a clases incluso cuando están enfermos. Esta situación, según la dirigente, imita modelos de otras provincias que perjudican la calidad educativa, ya que los docentes no pueden cumplir adecuadamente con su labor si enfrentan presiones económicas.
Además, la referente denunció que el Decreto Cavero sigue afectando a los educadores, a pesar de las promesas políticas de su derogación. Martínez subrayó la arbitrariedad en los descuentos aplicados a los miembros de la AMP y mencionó que las decisiones del gobierno de Quintela no han beneficiado a los docentes como se esperaba.
Finalmente, Martínez abordó la difícil situación financiera que enfrenta La Rioja, destacando la caída de los fondos extracoparticipables y la falta de redistribución por parte del gobierno nacional. Denunció que esta situación agrava aún más la crisis en el sector educativo.