El recorte presupuestario en educación implementado por el gobierno de Javier Milei asciende a $78.000 millones, afectando de manera significativa diversas áreas del sector. Este ajuste busca mantener el equilibrio fiscal, pero resulta en un recorte neto total de $78.711 millones, equivalente a una disminución del 1,2% respecto al presupuesto vigente de la Secretaría de Educación.
Entre los programas más impactados se encuentra el Plan Nacional de Alfabetización, que pierde $35.288 millones, lo que representa una caída del 5,9%. También se observa una drástica reducción en infraestructura y equipamiento, con una baja del 46,6%, equivalente a $21.687 millones. El Fondo de Compensación Salarial Docente sufre una disminución de $8.930 millones, un 33,8% menos en sus fondos.
El sector universitario no escapa a estas medidas, con un recorte de $32 millones en la Comisión Nacional de Evaluación y Acreditación Universitaria (CONEAU). Además, la asistencia financiera a empresas públicas y otros entes de la Secretaría de Educación se ve afectada con una disminución de $48.000 millones, lo que se traduce en un 47,9% de baja en el financiamiento indirecto.