Durante la apertura del año legislativo, el gobernador Ricardo Quintela expuso su postura en la Legislatura provincial, abordando la tensión existente con el Gobierno Nacional. En su discurso, enfatizó la importancia de salvaguardar los intereses locales frente a las críticas y ajustes recientes que ha recibido.
Quintela respondió a las acusaciones de desestabilizador, defendiendo el federalismo y el sistema democrático. Afirmó que su defensa de la producción y el trabajo no debe ser confundida con actos golpistas. "Defender el trabajo y la producción no es golpismo", destacó, reafirmando su compromiso con la dignidad de la provincia.
El gobernador también hizo referencia a su experiencia durante crisis pasadas en Argentina, sugiriendo que la falta de diálogo actual podría llevar a una situación crítica. "Fui un integrante amargo del proceso del 2001", recordó, alertando sobre las posibles consecuencias de la intransigencia política.
Quintela cerró su intervención reafirmando su defensa de los fondos coparticipables y los derechos de los riojanos, dejando clara la distancia que existe entre La Rioja y las políticas de la Casa Rosada.