El sector docente universitario anunció un nuevo paro total de actividades que durará una semana, como parte de un plan de lucha por presupuesto y recomposición salarial. Esta decisión se tomó tras un plenario de secretarios generales de gremios docentes, quienes consideran la situación como "caótica".
Diego Morales, referente de SIDIUNLAR, destacó la responsabilidad del Gobierno Nacional en el conflicto, afirmando que no se trata de un problema de las universidades. Según Morales, el Poder Judicial ya se ha pronunciado exigiendo al Ejecutivo el cumplimiento de una ley vigente.
El gremio critica el modelo educativo del gobierno, argumentando que busca limitar el acceso a la educación superior. Morales señaló que hay una intención de reducir drásticamente el número de universidades públicas, advirtiendo sobre un programa sistemático para “destruir” estas instituciones.
Durante la huelga, se llevarán a cabo asambleas permanentes y clases públicas para visibilizar el conflicto. A pesar del impacto en el calendario académico, el sindicato asegura contar con el respaldo de la comunidad educativa y la ciudadanía, reflejado en movilizaciones recientes.