El miércoles próximo, la CGT llevará a cabo una movilización en la Plaza del Congreso, comenzando a las 15, en rechazo a la reforma laboral que se debatirá en el Senado. A pesar de las demandas de sectores más radicales por un paro general, se confirmó que la manifestación no incluirá esta medida, aunque el triunviro Jorge Sola no descartó su uso en el futuro.
La movilización se enmarca en un contexto de creciente tensión entre los trabajadores y el Gobierno, donde la central sindical ha expresado sus preocupaciones ante numerosos actores políticos, incluyendo más de 16 gobernadores y representantes de las pymes. Sola enfatizó que el éxito de la reforma depende de la postura que adopten los legisladores, instándolos a defender los derechos laborales.
La CGT busca que esta protesta sea un llamado a la acción, no solo para visibilizar las inquietudes de los sindicatos, sino también para influir en el debate legislativo sobre la reforma laboral. La capacidad de la CGT para congregar a un gran número de manifestantes podría ser crucial para la forma en que los legisladores abordarán este tema en el Congreso.