La adquisición reciente de un departamento por parte del Jefe de Gabinete, Manuel Adorni, ha generado controversia en el ámbito político. El funcionario compró una unidad de 199,97 metros cuadrados en el barrio Caballito, Buenos Aires, utilizando un método de financiamiento poco habitual: una hipoteca no bancaria con las vendedoras del inmueble. La operación se realizó por un total de USD 230.000, de los cuales una parte fue pagada en efectivo por Adorni y su esposa, Bettina Angeletti.
La compra se concretó en noviembre, solo dos semanas después de que Adorni asumiera como Jefe de Gabinete. Este hecho ha suscitado la atención de la Justicia Federal, que investiga posibles casos de enriquecimiento ilícito en relación a sus activos. Desde su entorno, se defiende que no hay irregularidades, y Adorni sostiene que sus bienes son resultado de años de trabajo en el sector privado.
A pesar de las especulaciones sobre su futuro en el Gobierno, fuentes cercanas afirmaron que Adorni permanece en su cargo y continúa trabajando en la agenda parlamentaria.