El respaldo del gobierno a la gestión de Manuel Adorni fue evidente durante su presentación en el Congreso de la Nación, donde destacó la importancia de la planificación a largo plazo. Adorni, aludiendo a un informe extenso publicado por el Gobierno, enfatizó que se están proyectando acciones para los próximos 10 y 20 años. Durante su discurso, evitó abordar su situación judicial y recordó que "todos son inocentes hasta que la Justicia demuestre lo contrario".
La sesión estuvo marcada por un fuerte despliegue de seguridad y la presencia de manifestantes en las inmediaciones, mientras que dentro del recinto, la seguridad se intensificó con la participación de la Policía Federal. Adorni también hizo referencia a una supuesta "operación golpista" vinculado al kirchnerismo y a la izquierda, sugiriendo que los medios de comunicación y ciertos empresarios comparten responsabilidad en la situación actual del país.
Además, el jefe de gabinete destacó avances en la concesión de rutas al sector privado, señalando que estas acciones buscan poner fin a años de corrupción en la obra pública. Su intervención logró uno de los aplausos más prolongados, especialmente cuando abordó las obras de infraestructura, lo que llevó a que Javier Milei lo aplaudiera desde su palco. Este clima de apoyo al oficialismo fue palpable, a pesar de las críticas y tensiones externas.