La CGT llevó a cabo una marcha en la Plaza de Mayo por el Día del Trabajador, donde se criticó la gestión de Javier Milei y se exigió un límite al modelo actual. La protesta contó con el apoyo de diversos movimientos sociales y políticos, y varios referentes del peronismo estuvieron presentes.
Los discursos fueron liderados por los secretarios generales de la central obrera. Primero, el Padre Lorenzo "Toto" de Vedia, quien cuestionó al Gobierno y recordó a Jorge Bergoglio. Luego, Octavio Argüello criticó duramente al Ejecutivo, exigiendo el fin de los ajustes que afectan al pueblo. Christian Jerónimo defendió la postura de la CGT frente a las críticas, afirmando que siempre estuvo al frente de la lucha, mientras que Jorge Sola se opuso a lo que considera un gobierno de derecha.
La Agencia Noticias Argentinas reportó que esta marcha fue calificada como “masiva” e “histórica” por la CGT, y se sugiere que podría ser el preludio de un nuevo paro general, dependiendo del consenso interno dentro de la organización.