La CGT ha decidido llevar su oposición a la reforma laboral a los tribunales, tras recibir un revés en el Congreso. La central sindical presentó un amparo en el Juzgado en lo Contencioso Administrativo Federal N°7, buscando frenar el traspaso del Fuero Laboral al ámbito de la Ciudad de Buenos Aires, una medida incluida en la reciente legislación. Esta acción representa un intento de mantener su capital político en medio de un clima de incertidumbre y desorientación interna.
Fuentes sindicales han indicado que hay un estado de caos dentro de la organización, con líderes como Cristian Jerónimo, Jorge Sola y Octavio Arguello en comunicación limitada con sus bases. Después de la aprobación de la ley, los sindicalistas creen que los próximos frentes de lucha serán judiciales y en las calles, a pesar de las dificultades actuales.
Sin embargo, un rayo de optimismo surge de la reciente suspensión del capítulo laboral del decreto 70/23 por parte de la Justicia en enero de 2024, que contenía elementos clave que ahora se encuentran en la nueva reforma. Los líderes de la CGT esperan que este precedente influya en futuros fallos judiciales en defensa de los derechos laborales.