El reciente decreto del Poder Ejecutivo Nacional ha suscitado preocupación en el Poder Judicial, especialmente por los cambios en el proceso de selección de jueces para la Corte Suprema. El juez del Tribunal Oral Federal, Jorge Gamal Chamía, ha expresado su inquietud respecto a las implicancias que esta medida podría tener para la independencia judicial.
Chamía destacó que la nueva normativa introduce un mecanismo que elimina la publicación de los antecedentes y trayectorias de los candidatos a jueces, concentrando la aprobación en el Senado. Esto, según el magistrado, reduce el control republicano y la transparencia en el proceso de selección. Además, el decreto establece un plazo de solo cinco días para la resolución de las designaciones, lo cual podría comprometer los mecanismos de control necesarios.
El magistrado también comentó que la decisión es inherentemente política y depende de la voluntad del Ejecutivo. Según Chamía, la relación entre el Poder Judicial y el Poder Ejecutivo requiere una evaluación constante, especialmente en el contexto actual.