El enfrentamiento entre el referente libertario Javier Ruiz y los conductores del programa Alta Data se intensificó durante su intervención, donde Ruiz utilizó su derecho a réplica. Acusó al medio de actuar en favor de intereses oficiales, mientras que los periodistas denunciaron campañas de hostigamiento en redes sociales.
Las tensiones aumentaron cuando Ruiz afirmó poseer material que cuestiona la veracidad de la información presentada, centrándose en la situación de la periodista Karina Martínez. En respuesta, la periodista Azcárate exigió pruebas públicas, defendiendo su profesión y su derecho a la libre expresión. El cruce verbal incluyó acusaciones mutuas sobre operaciones mediáticas y violencia digital.
Ruiz también puso en duda la objetividad del medio, sugiriendo vínculos con el Ejecutivo provincial. Esto dio lugar a un nuevo intercambio, donde los periodistas recordaron la libertad de expresión y mencionaron ataques que reciben en redes sociales. Ruiz, por su parte, alegó que su sector enfrenta hostilidad generalizada, mencionando amenazas que ha recibido.
El conflicto alcanzó su clímax cuando el periodista Laboranti acusó a Ruiz de promover violencia física en plataformas digitales, a lo que Ruiz respondió desestimando la acusación y afirmando ser víctima de amenazas. Al finalizar su intervención, el conductor Vergara tomó la palabra para establecer la posición editorial del programa.