Fabián Blanco, el nuevo ministro de Hacienda y Finanzas Públicas de La Rioja, asumió su cargo y destacó la necesidad de una gestión financiera prudente en un contexto nacional de caída en la recaudación. En sus primeras declaraciones, enfatizó la importancia de generar previsibilidad para los empleados públicos en medio de la crisis económica que afecta al país.
El ministro expresó que “La Rioja no es ajena a la Argentina”, y se comprometió a proteger el poder adquisitivo y garantizar la estabilidad laboral. Blanco subrayó que su prioridad es lo salarial, asegurando que se deben cuidar los empleos y que los trabajadores no deben preocuparse por llegar a fin de mes.
Blanco también admitió que las futuras recomposiciones salariales están limitadas por la recesión actual, lo que afecta los ingresos por coparticipación. Aseguró que, aunque se busca una buena administración de los recursos, los aumentos salariales serán los que se puedan otorgar responsablemente.
Finalmente, el nuevo ministro manifestó su compromiso personal ante los desafíos económicos hasta 2026, indicando su “doble responsabilidad” por su cargo y su amistad con el gobernador. Con esto, busca establecer un marco de confianza entre el Gobierno provincial y la población en tiempos que requieren medidas responsables y transparentes.