La justicia ha decidido el sobreseimiento de Enrique “Quique” Balmaceda en un caso de presunto abuso sexual que había comenzado en 2021, tras cinco años de trámites judiciales. Su abogada, Soledad Varas, ha calificado este proceso como un intento de persecución política, argumentando que la denuncia carecía de pruebas sólidas y fue utilizada para desplazar a Balmaceda de su puesto como concejal.
Varas ha denunciado violaciones a la intimidad y derechos del imputado, destacando el impacto negativo en su vida personal y profesional, así como la difusión de pericias psicológicas que debían permanecer en reserva. A lo largo del proceso, se registraron momentos críticos, como el auto de procesamiento dictado por la jueza que luego fue revocado por la Cámara, la cual instó a actuar con objetividad.
La defensa solicitó el cierre del caso el año pasado, y el sobreseimiento, aunque reconoce la inocencia técnica de Balmaceda, no puede reparar el daño reputacional sufrido. Varas criticó el uso político de las denuncias y reflexionó sobre la desproporción en la protección de las víctimas frente a los derechos del imputado, quien enfrenta un escrutinio público prolongado.