La reciente decisión de izar la bandera LGTBIQ+ en un espacio público de la capital ha desatado una ola de reacciones negativas, incluyendo amenazas y reivindicaciones de la dictadura, según denuncias de Alexandra Lobos, referente del colectivo. Esta situación ha generado un clima de odio y miedo, donde la comunidad siente una creciente inseguridad al salir a la calle.
Lobos describió la situación como «tremenda», señalando que la respuesta de las autoridades ha sido insuficiente ante la gravedad de los ataques. La violencia provocada por el discurso público ha llevado a la comunidad a experimentar vulnerabilidad incluso en actividades cotidianas, como ir a comprar. La referente enfatizó que el odio legitimado desde el Estado puede incitar a la sociedad a ejercer violencia contra quienes tienen opiniones diferentes.
El colectivo LGTBIQ+ reafirmó su compromiso de avanzar en la conquista de derechos, destacando que el izamiento de la bandera fue un acto de inclusión destinado a promover la igualdad. A pesar de la angustia, se mantendrán firmes en su lucha por la visibilidad y el respeto de los derechos para todos.