El sector de remises en la Capital riojana atraviesa una crisis significativa debido a la falta de ajuste en sus tarifas y la competencia desleal de aplicaciones de transporte. Juan Carlos De Leonardi, propietario de Remises La Rioja, ha solicitado un aumento tarifario entre el 15% y el 20% en un diálogo urgente con el Municipio. La última revisión tarifaria fue en noviembre y diciembre del año pasado, y la primera actualización programada para este año aún no se ha llevado a cabo.
De Leonardi enfatizó la desigualdad que enfrentan frente a plataformas como Uber, que operan sin las mismas regulaciones que los taxis y remises. Criticó que estas aplicaciones no pagan impuestos locales y se quedan con un 30% a 40% de las ganancias de los choferes, mientras que el sector tradicional enfrenta tarifas fijas y controles más estrictos.
Además, propuso que una posible solución sería liberar las tarifas del sector tradicional, aunque esta idea no ha recibido respuesta por parte de las autoridades. La falta de actualización tarifaria se vuelve crítica en un contexto inflacionario, donde la bajada de bandera podría alcanzar los $1.265 y un viaje promedio no excedería los $10.000.