El sector del transporte en La Rioja experimentó un impacto negativo durante el reciente fin de semana largo, evidenciado por la baja actividad en la Terminal de Ómnibus local. Las boleterías se encontraban sin filas y las plataformas estaban desiertas, lo que reflejó una notable ausencia de pasajeros.
Las empresas de transporte optaron por no agregar unidades adicionales a sus recorridos, dado que la demanda fue mínima. Este fenómeno se debe a una marcada disminución en el interés por viajar hacia o desde la capital riojana, comparado con fines de semana largos anteriores.
Además, el ambiente desolador de la terminal se replicó en la circulación vehicular y el movimiento de personas en puntos clave de la ciudad, que fue escaso. Este comportamiento se alinea con una tendencia nacional de menor afluencia de turistas, donde se priorizan destinos cercanos y el ahorro.
En este contexto, se destaca que la coyuntura económica actual ha llevado a los viajeros a adoptar un comportamiento más cauteloso, optando por reducir gastos en traslados y turismo recreativo.