La historia de la familia Galarza durante la guerra de Malvinas resalta momentos de dolor y unión familiar. Lucio Galarza, quien fue conscripto camillero en el Batallón de Infantería de Marina 5, tuvo un encuentro emotivo con su padre en Monte Tumbledown, donde ambos lloraron y compartieron recuerdos en medio de la escasez de alimentos.
El 8 de abril, Lucio fue destinado a las islas junto con su unidad. Su padre, que pertenecía al Regimiento 4 de Monte Caseros, lo buscó al enterarse de la presencia del BIM 5. A pesar de la situación crítica, el encuentro fue breve y lleno de emociones, con una alerta de ataque británico interrumpiendo su conversación.
Lucio, tras solicitar al capitán del BIM 5 poder luchar junto a su padre, solo pudo verlo durante unas horas antes de regresar a su posición, consciente del peligro que implicaba cruzar un campo minado. La intensidad de los bombardeos en Monte Kent generó un escenario caótico, y Lucio recordó la desesperación de esos momentos difíciles, reflejando la realidad de la guerra.
Durante la guerra, Lucio se preocupó por su padre y le guardó un poco de su ración, demostrando el lazo familiar que prevaleció en medio del conflicto. Su historia es un testimonio del sacrificio y el amor que perduró en tiempos de adversidad.