Los inmigrantes latinoamericanos representan casi la mitad del total de la población migrante en España, desempeñando un papel crucial en la economía del país. Su integración en comunidades y barrios se facilita, contribuyendo significativamente al mercado laboral, en especial en sectores como la hostelería, predominante en ciudades grandes como Madrid y Barcelona.
A pesar de los desafíos, como los disturbios de Torre Pacheco que evidencian episodios de violencia xenófoba, la situación laboral en España muestra signos de mejora. El gobierno de Pedro Sánchez, al gobernar en minoría, enfrenta la necesidad de realizar concesiones a partidos de izquierda y regionalistas, lo que influye en sus políticas migratorias y laborales.
La regularización de trabajadores extranjeros se ha convertido en un objetivo importante, ya que muchos esperan ser contratados de manera formal tras obtener su estatus regular. La situación de los inmigrantes en España sigue siendo un tema relevante en el debate público y político.