Las celebraciones de la boda de Taylor Swift y Travis Kelce comenzaron en Nueva York con un despliegue de seguridad en torno al Madison Square Garden. Aproximadamente mil invitados, incluyendo familiares y colegas de la industria, se reunieron en una fiesta exclusiva que ha generado gran expectación. La ceremonia fue oficiada por el amigo de la pareja, Adam Sandler, y no incluyó damas de honor ni padrinos tradicionales, siendo el hermano de Taylor, Austin Swift, el padrino.
La publicista de Swift, Tree Paine, reveló que la ceremonia fue lujosa e íntima, aunque no se especificó la fecha exacta de la boda. Fuera del recinto, pantallas gigantes mostraban el mensaje "¡JUST&T SE CASARON!" en celebración del matrimonio. La apertura de puertas dio inicio a un cóctel previo a la ceremonia, que se llevó a cabo en la pista del famoso estadio, seguido de una recepción que se extenderá hasta la madrugada.
La pareja también recibió reconocimiento de sus amigos y familiares, después de haber donado 26 millones de dólares a obras benéficas antes de su celebración. La llegada de Taylor Swift fue recibida con vítores por parte de los fans que se congregaron en las cercanías del Madison Square Garden, donde la policía de Nueva York implementó un amplio dispositivo para controlar el acceso y el tráfico.