YPF ha llevado a cabo un split de sus acciones, desdoblando cada título en diez, lo que permite que más inversores accedan a un precio significativamente más bajo. Esta decisión no afecta el patrimonio de los accionistas existentes, pero sí busca aumentar la liquidez de las acciones.
Con esta estrategia, la compañía pretende atraer a pequeños inversores y facilitar la compra de acciones de YPF. La medida se enmarca en un esfuerzo por hacer que la inversión en la petrolera sea más accesible y atractiva para un mayor número de participantes en el mercado.