La situación del sector vitivinícola en La Rioja se volvió crítica, lo que motivó un encuentro entre autoridades del Gobierno provincial y representantes de la industria. Los productores expresaron su preocupación por el cierre de fincas y la interrupción de tareas productivas, como la poda y el atado de viñas, debido al aumento de los costos de producción, especialmente en energía.
Los participantes destacaron que el incremento de tarifas energéticas está afectando la competitividad del sector, lo que repercute negativamente en la economía local y en el empleo genuino. Desde el Sindicato de Obreros y Empleados Vitivinícolas y Afines (SOEVA) se señaló que el aumento del costo de vida no se ha visto compensado por un ajuste en los salarios, afectando aún más el poder adquisitivo de los trabajadores.
Durante la reunión, se valoró la decisión del Gobierno provincial de reactivar los Chachos, una medida considerada un paliativo que podría mejorar el movimiento económico en un contexto de disminución del consumo. Estuvieron presentes en el encuentro el secretario General de la Gobernación, Ricardo Herrera, el intendente de Chilecito, Rodrigo Brizuela y Doria, y otros funcionarios, junto con representantes del sector vitivinícola.