En enero de 2026, La Rioja experimentó una disminución del −6,7% en las transferencias automáticas nacionales, según un informe del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF). Este descenso real se enmarca en una tendencia generalizada donde todas las provincias y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires también registraron caídas, con un promedio nacional de −6,6%.
El IARAF señala que esta situación refleja una pérdida de poder adquisitivo en los envíos del Gobierno nacional, afectando la capacidad de las provincias para mantener servicios esenciales como la salud, educación y programas sociales. En particular, La Rioja se alinea con la media de otras provincias del Noroeste Argentino (NOA), donde Salta, Jujuy, Tucumán y Catamarca también sufrieron caídas significativas.
Este contexto de compresión fiscal se atribuye principalmente a la evolución de los principales tributos nacionales y a la masa coparticipable. El informe indica que enero de 2026 comenzó con menos recursos reales para las provincias argentinas, planteando desafíos importantes para la gestión pública en La Rioja.