La reciente aprobación de la Ley de Modernización Laboral en Argentina podría transformar de manera significativa el mercado de trabajo. Este miércoles se hizo público el texto final tras un acuerdo entre la senadora Patricia Bullrich y los bloques dialoguistas, con el objetivo de disminuir la litigiosidad y fomentar la contratación en el sector privado.
Uno de los aspectos centrales de la reforma es el Fondo de Asistencia Laboral (FAL), que reemplazará las indemnizaciones tradicionales. Los empleadores deberán contribuir mensualmente entre el 1% y el 2,5% de la masa salarial, creando un sistema que funcionará como un seguro de desempleo privado para los trabajadores.
Además, se regula la situación de los trabajadores de plataformas digitales, quienes serán considerados "prestadores independientes", y se declaran como Servicios Esenciales a la educación, salud y transporte, lo que obligará a los gremios a garantizar un servicio mínimo del 75% durante huelgas. Por último, se establece que las cuotas sindicales serán optativas a partir de 2028, lo que podría impactar significativamente en la financiación de los sindicatos.