El sector comercial en La Rioja enfrenta un panorama difícil, con un notable aumento de locales desocupados y persianas bajas. Juan Keulian, director del Centro Comercial, destacó que la economía provincial, mayormente dependiente del empleo público con salarios promedios de 600 mil pesos, limita el consumo local. La situación se agrava por el alto costo de los servicios y los alquileres en el microcentro, comparables a los de zonas como la calle Florida en Buenos Aires.
Keulian también mencionó un cambio en los hábitos de consumo debido a la pandemia, que ha desviado un 18% de las ventas hacia el comercio electrónico. Además, el sector muestra un preocupante índice de informalidad del 60% en el comercio local, afectando a aproximadamente 5.800 empleados. Rubros como indumentaria y calzado están sufriendo caídas significativas en sus ventas.
Con el fin de obtener un diagnóstico más claro sobre la vacancia comercial, el Centro Comercial llevará a cabo un censo en las próximas semanas. Keulian indicó que este relevamiento permitirá conocer la situación de los locales en las cuadras de la ciudad, subrayando que la crisis requiere soluciones profundas en el poder de compra de la población.