El sector de la construcción en La Rioja atraviesa una crisis severa, caracterizada por la morosidad bancaria y la interrupción de convenios nacionales que afectan los proyectos de obra pública. Las empresas constructoras locales se encuentran en una situación de incertidumbre, debido a la incapacidad de los bancos para otorgar créditos a largo plazo y la paralización de iniciativas con financiamiento nacional.
Representantes del sector han señalado que esta problemática no es exclusiva de la provincia, sino que se observa en todo el país, reflejando una parálisis generalizada. Ante la falta de diálogo con la administración central, las empresas han decidido fortalecer su relación con el Gobierno Provincial. Su objetivo es asegurar que los fondos destinados a la construcción de viviendas se utilicen únicamente para ese propósito.
La prioridad del sector es mantener las fuentes laborales y la operatividad de las firmas en un contexto financiero adverso. Existe la esperanza de que el flujo de fondos provinciales permita a las empresas sobrellevar la crisis actual, mientras las obras nacionales permanecen paralizadas, lo que resalta la vulnerabilidad del sector de la construcción en La Rioja.