La noche en el Estadio Monumental fue histórica para el fútbol argentino al celebrarse un amistoso internacional que significó la despedida de Lionel Messi con la camiseta de la Selección Argentina. Con un ambiente lleno de emoción y tribunas abarrotadas, el equipo dirigido por Lionel Scaloni se enfrentó a Benín.
El marcador se abrió gracias a un cabezazo de Nicolás Otamendi a los 47 minutos, tras un córner ejecutado por el propio Messi. Posteriormente, Nico Paz amplió la ventaja a los 60 minutos, dejando el resultado en 2-0. Durante el partido, los aficionados rindieron homenaje al capitán de manera emotiva, levantándose para aplaudirlo en el minuto 10.
La celebración no se limitó al fútbol, ya que incluyó actuaciones en vivo y un despliegue tecnológico que deleitó al público. Este evento no solo conmemoró la carrera de Messi, sino que reafirmó su estatus como un símbolo de la identidad nacional. Su legado abarca títulos importantes como la Copa América y el Mundial de Catar, marcando el fin de una era y el inicio de una nueva etapa en el fútbol argentino.