Desde la medianoche, la CGT ha comenzado un paro nacional en protesta contra la reforma laboral que se discute en el Congreso. El acatamiento a esta medida ha sido notable en varias provincias, mientras que en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires la situación también ha sido visible. En Santa Fe, la Asociación de Empleados de Comercio participó en una marcha por la peatonal Córdoba en Rosario, donde alrededor de dos cuadras de manifestantes expresaron su descontento.
Silvana Crocci, pro secretaria general de la AEC, destacó el "alto acatamiento" en la protesta, aunque algunos comercios decidieron abrir. En San Miguel de Tucumán, diversos sindicatos y organizaciones sociales se reunieron en Plaza Independencia, donde manifestaron su rechazo hacia el presidente Javier Milei y su equipo económico. Jorge Flores, de la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), mencionó que más de 63.000 trabajadores se encontraban en la calle como respuesta a la convocatoria de la CTA.
Entre los participantes se encontraban también educadores, quienes manifestaron que la reforma atenta contra derechos adquiridos a lo largo de los años. Leonardo Sánchez, de la Agremiación Tucumana de Educadores Provinciales (ATEP), afirmó que la medida podría provocar la pérdida de aguinaldo, vacaciones y el derecho a huelga, subrayando la importancia de este último derecho en su labor diaria.