La nueva Ley de Seguridad y Convivencia Ciudadana de La Rioja representa un avance significativo en la organización de la política de seguridad, al establecer un sistema integral que moderniza las fuerzas y mejora la relación entre las instituciones y la comunidad. Este marco legislativo tiene como objetivo central la protección de los derechos de los ciudadanos, la prevención del delito y la promoción de una convivencia armónica basada en la participación comunitaria.
El gobernador y el ministro de Seguridad, Justicia y Derechos Humanos liderarán la implementación de esta ley, que reorganiza la Policía provincial en 14 direcciones generales con funciones específicas en áreas como inteligencia criminal y género. Además, se crearán estructuras de conducción territorial para adaptar las decisiones a las necesidades de cada región.
Una de las innovaciones más relevantes es la creación de un órgano de control externo, civil e independiente, que supervisará el desempeño de las fuerzas de seguridad. Esta medida busca aumentar la transparencia y la confianza de la ciudadanía, separando las funciones operativas de la investigación de posibles irregularidades, asegurando así el derecho de defensa de los agentes y promoviendo un control más eficaz.