Esta mañana, Ana María Agüero llevó a cabo una medida de fuerza encadenándose al vallado del Palacio de Tribunales. Su protesta busca la liberación de su hijo, Ezequiel Aballay, quien se encuentra detenido desde hace cuatro meses por un caso de robo.
Agüero expresó su frustración con el sistema de justicia provincial, señalando que el proceso judicial de su hijo no ha tenido avances significativos. «No puedo seguir esperando respuestas que no llegan», lamentó. Detalló que su hijo fue arrestado en relación al robo de una motocicleta, pero no existen pruebas en su contra ni antecedentes que justifiquen su prolongada detención.
La situación de Agüero refleja una problemática más amplia en la justicia, donde muchos familiares enfrentan demoras y falta de respuestas. Su protesta no solo busca la liberación de Ezequiel, sino que también llama la atención sobre las condiciones y plazos de los procesos judiciales en la provincia.
Este tipo de acciones, aunque drásticas, son utilizadas por otros familiares de detenidos en la provincia para visibilizar sus reclamos, resaltando la necesidad de una comunicación más efectiva entre el sistema judicial y los allegados a los detenidos.