El gobernador Ricardo Quintela anunció un plan intensivo de asfaltado y bacheo para abordar el deterioro de calles y avenidas en La Rioja, agravado por las intensas lluvias recientes. Este programa comenzará el 10 de mayo, una vez que finalice el actual ciclo de precipitaciones.
Quintela expresó su preocupación por las condiciones de intransitabilidad que han resultado de las lluvias en la capital y en todos los departamentos. La iniciativa se ejecutará en colaboración con el intendente Armando Molina y otros jefes comunales, quienes implementarán un programa integral de bacheo.
El intendente Molina había declarado en enero la Emergencia Vial en la Capital por 150 días, buscando una respuesta rápida ante el significativo deterioro de la infraestructura. En solo tres meses, La Rioja acumuló 410 milímetros de lluvia, superando la media histórica anual de 367 milímetros, lo que ha llevado al Ejecutivo municipal a reorientar recursos hacia la reparación de calles.
“La prioridad absoluta es el bacheo”, afirmó Molina, destacando la dirección de su gestión en este contexto de crisis vial.