La crecida del río Amarillo causó que varios turistas quedaran varados en Chilecito. Las autoridades locales respondieron rápidamente a la situación, brindando asistencia a los afectados.
Los visitantes, que se encontraban en la zona, recibieron apoyo para garantizar su seguridad y bienestar. Equipos de emergencia trabajaron en la zona para evaluar las condiciones y ayudar a quienes necesitaban ser evacuados.
Este evento resalta la importancia de la vigilancia ante fenómenos climáticos en áreas turísticas, donde la seguridad de los visitantes es una prioridad para el Gobierno local.