Durante la Misa de la Cena del Señor en la Iglesia Catedral y Santuario San Nicolás de Bari, Monseñor Dante Braida reflexionó sobre el mandamiento del amor y la Eucaristía como esenciales para el servicio hacia los más vulnerables. En su homilía, el Obispo destacó la importancia de la vida comunitaria y el espíritu de fraternidad, recordando la última cena de Jesús en un ambiente familiar.
Braida enfatizó el gesto del lavado de pies como un símbolo fundamental para las relaciones humanas, indicando que este acto de humildad debe guiar las interacciones actuales, promoviendo el respeto y el compartir. También advirtió sobre las tentaciones del individualismo, subrayando que muchos caen en actitudes egoístas que priorizan el beneficio personal sobre el servicio a los demás.
El Obispo llamó a la comunidad a reflexionar sobre el amor y el servicio, proponiendo el amor de Jesús como medio para salir del egocentrismo y vivir para el bienestar colectivo. Además, resaltó la importancia de ayudar a los sectores más desprotegidos, afirmando que la verdadera disposición al servicio está vinculada a la asistencia a quienes más lo necesitan.
Finalmente, Braida valoró la Eucaristía y el Orden Sagrado como pilares de la vida de la Iglesia, agradeciendo a los sacerdotes por su labor pastoral y definiendo la Eucaristía como la fuente del amor más grande.