Durante la Misa Crismal en la Iglesia Catedral, el obispo Dante Braida enfatizó la necesidad de abrir los corazones para recibir la presencia de Jesús, que trae esperanza a la comunidad. En su homilía, destacó que la vida de Jesús representa una buena noticia para aquellos que enfrentan dificultades y requieren liberación del mal.
Braida recordó que en esta ceremonia, los sacerdotes de la diócesis renovarán sus promesas y se consagrarán los óleos para los sacramentos. Subrayó la misión de Jesús de llevar buenas noticias a los pobres y la importancia de continuar esa labor entre los feligreses, enfatizando que todos tienen un papel en esta tarea.
El obispo también abordó temas como la salud mental y la discapacidad, mencionando que estas son preocupaciones que deben ser atendidas con urgencia. Además, hizo un llamado a la comunidad para que se involucre y apoye a aquellos que enfrentan problemas de fe y sentido en sus vidas, instando a promover los talentos de cada miembro de la comunidad.
Finalmente, Braida subrayó la importancia de establecer líneas pastorales que respondan a las necesidades de la comunidad y destacó el testimonio de los mártires como fuente de inspiración para ser testigos del Evangelio en este año jubilar.