El Concejo Deliberante de Chilecito ha aprobado una nueva ordenanza que establece la obligatoriedad de someterse a narcotest periódicos para funcionarios públicos y concejales, con el objetivo de aumentar la transparencia en la gestión pública. Esta iniciativa, impulsada por el concejal radical Nicolás Brizuela, había sido presentada el año pasado y pasó por un extenso proceso de debate en distintas comisiones.
La normativa afecta a funcionarios de hasta el tercer nivel jerárquico del Departamento Ejecutivo Municipal, el Concejo Deliberante, la Defensoría del Pueblo, el Juzgado de Faltas y la Fiscalía Municipal. Los exámenes toxicológicos se realizarán cada 90 días de manera aleatoria y correrán por cuenta de cada funcionario. Brizuela enfatizó que el propósito es fomentar la credibilidad en la función pública y dar el ejemplo.
En caso de un resultado positivo, el funcionario deberá tomar una licencia médica y será apartado de sus funciones hasta completar un tratamiento, presentado un certificado que acredite su recuperación para reintegrarse. Además, los análisis detectarán sustancias como marihuana y cocaína, respetando la normativa sobre protección de datos personales. Brizuela expresó que esta medida podría ser un modelo a seguir en otros concejos y en la Legislatura provincial.